Hace unos días sentía que tenía una venda en mis ojos. Me di cuenta que todo se me hacía cuesta arriba. Pensaba que no había un mundo sin ti, sin tus besos, sin tu aroma, y es que cuando te tenía cerca no existía nada más que tú. Esto tenía que cambiar, no podía estar toda la vida dependiendo de ti. Y fue entonces cuando abrí los ojos.
Al abrir los ojos me di cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor. Vi que estoy rodeada de gente que daría todo por mi, como yo lo daría por ti. Y comencé a pensar que podía ser feliz, aunque no sería lo mismo si tú estuvieras; que llegaría a mi estado de máxima felicidad.
Comencé a ser feliz, a sentir,a vivir y empecé a vivir y a aprender el sentido de esta vida caprichosa.
¿Qué pasaría si la vida nos diera todo y no tuviéramos ningún sueño por el que luchar?
Yo creo que si la vida nos diera todo, no seriamos felices y no habrían momentos de angustia con un final feliz en el que poder abrir los ojos.